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Vacaciones cómodas, o sobrevivir con una compacta
Llegan las vacaciones y, por tanto, el momento de poner a punto el equipo fotográfico que pensemos llevar de viaje: cuerpo DSLR, objetivo zoom angular, para uso general; zoom teleobjetivo para detalles y posibles aves a lo lejos; objetivo macro para animalillos y flores; flash externo por si acaso; disco duro externo para vaciar las terjetas; trípode fuerte para aguantar la cámara con el teleobjetivo; baterías, tarjetas y cargadores. En total, una tienda de fotografía ambulante. Hemos hecho la prueba y nos hemos arriesgado a salir de viaje de ocio con una simple compacta. Os contamos los resultados.
Hace poco tiempo, los aficionados suspiraban por ver las cámaras réflex digitales a precios asequibles. Por fin se ha hecho realidad el sueño. Sin embargo, quizá ha llegado el momento de recordar las ventajas que nos ofrecían las compactas. Llegar al destino de vacaciones y tener que cargar todo el día con la colección de objetivos y, si es de noche, el trípode, puede convertirse en algo bastante pesado. Además, el tener que cambiar de objetivo, dependiendo de la situación, puede convertirse en una pesadez, además de hacernos perder, frecuentemente, un tiempo vital que hace pasar el momento de hacer la fotografía. Desde luego, hay soluciones, como un objetivo de largo recorrido que pueda servir para todo. Pero ese tipo de objetivos suele perder mucha luminosidad, y su calidad no aprovecha todo el potencial de la cámara réflex. Se puede optar por uno estabilizado, bastante más caro, pero, aún así, nos seguirá haciendo falta un objetivo macro. Si nuestras vacaciones las destinamos a hacer fotografías, mejor llevar nuestro mejor equipo, eso sí, intentando no tener que ir acompañado de la familia o amigos, ya que pueden acabar hartos del fotógrafo, y, éste, no conseguir buenos resultados por la impaciencia de los acompañantes, pero, si queremos no ir demasiado cargados y poder afrontar muchas situaciones fotográficas con dignidad, ha llegado el momento de pensar en una compacta.
Qué cámara hemos utilizado
Para nuestra prueba hemos utilizado un experta Minolta A1. No es un último modelo, pero tiene muchas cualidades que la hacen muy apta para afrontar situaciones muy diversas. Veamos las principales: -Zoom equivalente a 28-200, f:2.8-3.5. Es decir, de largo recorrido y bastante luminoso. Además, el zoom se acciona mediante anillo mecánico, lo cual agiliza muchísimo el manejo del zoom. -Estabilizador de imagen, para tomar imágenes con poca luz. -Uso del formato RAW totalmente operativo, incluso en ráfagas cortas. -Posibilidad de usar pilas tipo AA, además de la batería, lo cual es una gran ayuda para no quedarse sin energía. -Calidad razonablemente buena a ISO 200 y 400. -Enfoque manual perfectamente utilizable. -Resolución de 5 Mp., sobrada para nuestros propósitos. -Buena calidad de imagen. -Uso de modos semiautomáticos, compensación de la exposicón, etc.
Todas estas características, o muchas de ellas, y otras que no constan aquí, son propias de todas las cámaras compactas de gama alta. Obviamente, cuanto mejor sea la cámara, más calidad final podremos obtener. Todas las imágenes mostradas aquí están hechas en formato RAW.
Conclusiones extraidas
Antes de ver los ejemplos, comentaremos las conclusiones. Desde luego, una réflex bien perterchada supera en todos los aspectos a cualquier compacta, excepto en el de portabilidad y facilidad de manejo. Por ello, si se tiene suficiente dinero, ganas de ir cargado y paciencia para cambiar objetivos, montar trípodes, etc, lo mejor es la réflex. Pero lo que hemos constatado es que una compacta de buen nivel nos permite muy buenos resultados, tan buenos, que, posiblemente, acabemos por no echar a faltar a la otra. Las compactas se defienden muy bien en casi cualquier terreno. Lógicamente, peor, o incluso, muy mal, en situaciones más extremas: necesidad de enfoque muy rápido, muy poca luz... De todas maneras, para las situaciones habituales (al menos, para la mayoría de nosotros) que se pueden dar en unas vacaciones, cumplen perfectamente. En cualquier caso, nunca sabremos si, de haber llevado la otra cámara (llevemos la que llevemos), tal o cual foto habría quedado mejor, o, incluso, si la habríamos podido llegar a hacer. Lo que es seguro es que con ambas podemos disfrutar de lo lindo. Particularmente, pienso seguir usando la A1 frecuentemente.
Situaciones
Paisaje
Las cámaras compactas tienen una buena característica para la fotografía de paisajes, que es la gran profundidad de campo. En este caso, esta imagen del Lago de Banyoles nos permite constatarlo. Dada la intensidad de la luz de primera hora de la tarde, es una fotografía sin mayores dificultades.

Situaciones inesperadas
Es muy frecuente encontrarse, de pronto, ante una situación que requiere una rápida reacción, dado el carácter efímero de la escena. He aquí tres ejemplos:
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El pajarillo de posó ante nosotros y estuvo no más de 4 segundos. Nuestra cámara fue capaz de encenderse y enfocar a tiempo. Una réflex es más rápida, siempre y cuando nos pille con el objetivo adecuado. Eso sí, hay que reconocer que, en la Minolta, el anillo mecánico del zoom es vital en este tipo de situaciones.
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En esta foto había más tiempo, pero, no obstante, también hay que ir rápido.
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El pobre perro nos dió bastante tiempo. Llegó como un loco y se zambulló en el agua dando un salto espectacular. Pero, luego, no podía salir, y estuvo esforzándose durante un rato, sin conseguirlo. Al final, su ama lo rescató.
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Fotografía con poca luz
Este es uno de los apartados donde las compactas pueden sufrir más. El ruido se empieza a hacer visible ya a 200 ISO, en la mayoría de los modelos. Y la cosa se complica si el objetivo no es muy luminoso o si la imagen queda subexpuesta. Veamos tres ejemplos.
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Aunque no lo parezca, en el momento de hacer esta fotografía había ya poca luz, ya que ya se había puesto el Sol. Sin embargo, el estabilizador de imagen, unido a la buena luminosidad del onjetivo, nos permitió disparar a una velocidad lenta, conservando el ISO 100.
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A pesar de estar hecha a ISO 400, el nivel de ruido es bajo, dada la correcta exposición de la toma. Está hecha sin trípode, nuevamente usando el estabilizador. |
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Aquí es donde sí habríamos ganado con la réflex. A pesar del ISO 800 y del estabilizador, la imagen quedó subexpuesta, debido a la escasísima luz disponible, dando como resultado un pobre contraste, colores desvaídos y mucho ruido. No sirve más que como recuerdo nublado. Eso sí, con trípode, habría quedado perfecta. |
Fotografía macro
La mayoría de las cámaras compactas están bien dotadas para este tipo de fotografía. La Minolta A1 no es de las mejores para este tema, pero, aún así, salva el tipo. Eso sí, como en todos los apartados, una réflex, con su objetivo adecuado, gana claramente. En cualquier caso, los fabricantes anuncian la capacidad macro de sus cámaras de una manera un tanto confusa: macro de un centímetro, por ejemplo. Eso, en sí, no quiere decir nada. Puede ser que te acerques hasta un centímetro del sujeto y que no consigas el aumento adecuado. Además, esos acercamientos extremos suelen crear graves problemas de sombras. En cualquier caso, esto no es tema para este artículo. La gran profundidad de campo juega a favor de las compactas, pero su respuesta más lenta, tanto al enfocar como al disparar se convierte en un problema.
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Esta mariposa tuvo mucha paciencia, y permitió que le hiciese varias fotografías, al contrario que las muchas que vi durante el día, que no paraban quietas.Una de las ventajas de las compactas es la pantalla, que facilita hacer fotos en posiciones incómodas, como esta, que estaba casi a ras de tierra. Ahora ya empieza a haber réflex que permiten previsualizar la imagen en pantalla. Esta fotografía está hecha a 200 ISO.
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Las libélulas estaban bastante espantadizas, pero suelen volver al sitio de donde se acaban de ir. Al ser un insecto grande, se pueden fotografiar desde un poco más lejos. No obstante, para fotografiarlos de muy cerca hay que armarse de paciencia. |
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La fotografía macro en angular permite hacer composiciones con objetos en primerísimo plano y horizontes lejanos. Con una compacta, se obtiene suficiente profundidad de campo. |
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Una pequeña flor en situación de alto contraste. |
Texturas y detalles
A continuación, una serie de imágenes que no necesitan muchos comentarios, donde se aprecia la calidad que pueden ofrecer las cámaras de este nivel, en cuanto a la captura de los detalles.
Espectáculos
Si, de pronto, nos topamos con una actuación musical, tan habituales en verano, ¿qué podemos esperar?. Bien, pues, siendo una de las situaciones más comprometidas para este tipo de cámaras, por la dificultad de la exposición, del enfoque, así como de la posible aparición de ruido, el resultado fue bastante digno. Ambas imágenes están tomadas a ISO 400, con una velocidad bastante baja (1/10).
Blanco y negro
Como punto final, una imagen en blanco y negro, aunque ya sabemos que conviene tomar la imagen en color, y luego, manipularla, aunque, frecuentemente, ayuda, a la hora de componerla, pensar si, posiblemente, acabe en blanco y negro.

[Arriba]
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