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Fotografías en papel
Conceptos importantes sobre las copias fotográficas en papel

Impresora o laboratorio

Por mucho que se valoren las posibilidades de las imágenes digitales respecto al hecho de poderlas ver en una pantalla, la verdad es que el verdadero valor, una fotografía,
lo sigue teniendo, para muchísmas personas, cuando está en papel.  Quizá sea por la costumbre de tantos años, pero una imagen en papel tiene un valor añadido.  No necesitas ningún aparato adicional, en una reunión, se puede pasar de unos a otros, su calidad no depende de la pantalla que utilices, la puedes enmarcar... en fin, adquiere un valor superior a una imagen virtual que desaparece cuando aprietas el botón de apagado del aparato visualizador.

De esta manera, la mayoría de los usuarios de cámaras digitales, antes o después, deciden pasar sus imágenes a papel, y es aquí cuando pueden empezar las dudas.

Hace unos años, no las había: las impresoras estaban claramente por debajo de la calidad de los laboratorios. Más tarde, sus calidad se equiparó e, incluso, llegó a superar a los laboratorios, pero el coste por copia era demasiado elevado. Ahora, las cosas han cambiado: las impresoras han reducido costes y han aumentado sus posibilidades, pero muchos laboratorios también han mejorado sus servicios. Cada sistema tiene sus ventajas y sus inconvenientes. En principio, este artículo no aboga por unos o por otras, sino que explica las cualidades de cada uno, para usarlos según lo que queramos en cada momento.

 

Impresoras

Es un mundo muy amplio el de estas sorprendentes máquinas, capaces de imprimir imágenes con una calidad extraordinaria. Durante mucho tiempo, la marca claramente destacada era Epson, ya que fue la primera en incorporar más tintas a las habituales negra, cián, magenta y amarillo, y dar un salto de calidad en la impresión. Sin embargo, actualmente, aunque Epson sigue siendo, posiblemente, el fabricante de más prestigio en este terreno, HP y Canon, especialmente, han avanzado a pasos agigantados y ofrecen productos muy interesantes.

Qué hay que saber sobre las impresoras antes de decidirse por una de ellas

Número de tintas

Lo cierto es que casi todo aquél que tiene cámara digital, tiene ordenador, y casi todo aquél que tiene ordenador, tiene impresora. Impresoras las hay para todos los gustos y de muchos precios diferentes. Habitualmente, se dividen en dos grupos: fotográficas y no fotográficas. Estas últimas suelen usar los cuatro colores mencionados anteriormente, y, en principio, su calidad es inferior. Ello se debe a que con sólo tres tintas de color (además del negro), es difícil conseguir toda la gama de colores de una imagen de calidad, y las transiciones entre distintos tonos de color pierden suavidad. También pierden calidad en las sombras y se pueden apreciar los pequeños puntos de tinta, por muy pequeños que el fabricante diga que son. No obstante, usando un buen papel, pueden conseguir unas imágenes muy decentes. Aquellos que usan su cámara para tomar fotos de vacaciones, cumpleaños o similares y lo único que quieren es un recuerdo que se vea más o menos bien, pueden tener suficiente con una de estas impresoras que, además, pueden ser muy baratas y ofrecen un buen rendimiento para otro tipo de trabajos que no sean fotográficos.
Las impresoras fotográficas
 suelen disponer de, al menos, dos tintas más, magenta claro y cián claro, lo que les otorga unas posibilidades cromáticas superiores. La calidad es superior, ofreciendo un gran rendimiento en cuanto a calidad. Las impresoras de gama más alta, hace ya una temporada que han incorporado más tintas: azul, rojo o verde, que mejoran el rendimiento en ciertas zonas del espectro de color; otras, añaden grises, para conseguir imágenes en blanco y negro de calidad; otras, hasta abrillantadores especiales. En fin, la cosa se complica cada vez más.
Una cosa sí hay que tener clara: a más tintas, más cara es la impresora y más gasta al imprimir.
Antes de cerrar este apartado, conviene aclarar que hay algunas impresoras de tres tintas que, recientemente, han conseguido una calidad considerable, indistinguible de las impresoras de 5 tintas. En concreto, las Canon PIXMA 4000, 4200, 5000 y 5200 son auténticas impresoras fotográficas,  aunque sólo usen, sólo, tres colores.

Cartuchos independientes

Canon fue la primera en vender impresoras con los colores por separado, de manera que, cuando se gasta un color, sólo hay que cambiar ese color. De hecho, este fué su principal argumento de venta durante un largo tiempo, alegando el ahorro que ello conlleva.  Luego, se acogieron a la idea otras marcas y, actualmente, es un sistema bastante común. Sin embargo, después de muchas pruebas y cálculos, el resultado es desalentador: puede salir tan o más caro imprimir con impresoras de cartuchos separados como con impresoras de cartuchos unificados. La razón es que cada cartucho suelto es bastante caro, y dura bastante poco. De esta manera, casi cada día (por poco que imprimamos), tenemos que bajar a comprar el cartucho: hoy amarillo, mañana cián...
Por ejemplo, el cartucho (con cinco colores) de la Epson Stylus Photo 900 vale 29,29 € , y los cartuchos (independientes) de la Epson Stylus Photo R 300, salen a 14,66 cada uno, lo que da un total de 73,3 €. Y os podemos asegurar que no dura más la carga completa de la R300 que la de la SP900. Los precios indicados son los que recomienda Epson en su página de Internet.
Otras marcas, como HP, aún complica más la cosa unificando dos o tres colores en un sólo cartucho.

Casi todas las marcas de impresoras anuncian que, gracias a los cartuchos independientes para cada color, se ahorra dinero, pero no siempre se cumplen las previsiones.

Cabezales

Si Canon se agarraba a sus cartuchos independiente, HP lo hacía (y lo hace) a su sistema de incluir los cabezales en los cartuchos, con lo cual, cada vez que cambias la tinta, renuevas los cabezales, y, entonces, la impresora dura mucho más, "no como en otras marcas" (entiéndase Epson). Eso suena muy bien, pero acarrea un precio muy elevado en los cartuchos, costando cada recarga una auténtica fortuna. Por otro lado, hemos podido comprobar que, en líneas generales, los cabezales de Epson no son tan malos. Siempre hay a quien le ha fallado una u otro marca, pero hemos visto impresoras Epson con bastantes años funcionando a las mil maravillas.
La verdad, no nos parece un factor determinante.

Duración de las copias. Tintas de colorantes o de pigmentos.

Una vez  que las impresoras alcanzaron, en general, una buena calidad de impresión, la lucha entre fabricantes derivó hacia otros lados. Uno de ellos, quizá el más importante, es la duración de las copias impresas. Resulta que, cuando todo el mundo tenía ya su impresora fotográfica, nos salen con la historia de que las copias pierden color con el paso del tiempo. Incluso, con el paso de poco tiempo. Así, la propia luz y el contacto con el aire desgastan las imágenes hasta hacerlas inservibles.
La duración de las copias depende, básicamente de tres factores: tipo y calidad de la tinta, tipo y calidad del papel y ambiente y situación en que está la fotografía.
Como ya había pasado otras veces, Epson vuelve a sacarle una cabeza de ventaja a los demás, aunque esta vez parece que van a remontar más rápido.

Hay dos tipos de tintas: de colorantes y de pigmentos. Las de colorantes producen unas imágenes más vistosas, con más gama tonal, pero se decoloran antes. Casi todas las impresoras de Canon usan tintas de colorantes, y también HP. Como referencia, las impresoras Epson que usan tintas de colorantes, cada vez menos, por cierto, imprimen imágenes a las que la propia Epson calcula

 

Las copias de impresora pueden perder color con el tiempo. Especialmente, las tintas y papeles compatibles pueden acrecentar el problema. En este ejemplo, se imprimió esta fotografía con tinta compatible sobre papel Canon. La zona central se protegió con un papel pegado encima. Como se puede ver toda la zona de la periferia sufrió una severa decoloración. En este caso, la imagen estuvo expuesta a la luz solar, indirecta, durante un mes. No obstante, al cabo de pocas horas, ya se empezaba a percibir, claramente, el efecto. Como aclaración, la misma imagen impresa con tintas originales, en las mismas condiciones y durante el mismo periodo de tiempo, no sufrió ningún cambio aparente.

unos 10 años de vida, siempre y cuando la imagen se proteja con un cristal, y se utilice uno de los papeles recomendados. Las impresoras Canon han incorporado, recientemente, su sistema de tintas chromalife, que, según se parece, pueden aguantar unos 30 años sin decoloración aparente bajo un cristal y unos 100 años en un album cerrado (se puede abrir alguna vez para mirar las fotos). HP ha creado las tintas Vivera, con una duración calculada de 80 años. En general, todas las tintas de colorantes se llevan muy mal con el agua, o sea, que si salta una gota a nuestra foto, mal asunto.

Epson hace ya tiempo que usa las tintas durabrite, basadas en pigmentos. La gama tonal no es tan amplia, pero los resultados siguen siendo muy buenos, y la duración es mucho mayor. Se calcula que duran 75 años o más bajo un cristal y soportan el agua tranquilamente. No obstante, del dicho al hecho va un trecho, y no todas tintas de pigmentos son iguales. Algunas duran mucho más que otras. Conviene hechar una ojeada a esta página: http://www.wilhelm-research.com/ , que es del laboratorio, conocido a nivel mundial, que se dedica a hacer pruebas de durabilidad de las tintas de diferentes marcas, y donde se puede encontrar información concreta de cada modelo de impresora. En cualuqier caso, las tintas de pigmentos garantizan una gran duración de las copias, aunque depende todo mucho de cómo se conserven las fotografias, ya que, si no se enmarcan y se dejan a pleno sol, pueden decolorarse mucho antes de lo previsto.
También, es bueno saber que las copias en blanco y negro duran mucho más, siempre que se hagan con una impresora adecuada a este tipo de fotografía.


 

Papel

Sin duda, uno de los factores a favor de las impresoras (respecto a los laboratorios) es la gran gama de papeles disponibles. Ya no hay por qué limitarse al papel brillante, ni tan siquiera al perlado o semimate, sino que hay un enorme variedad, de diferentes grosores, con texturas, con aspecto artístico, para hacer postales, impresos de todo tipo, a doble cara, etc etc. De hecho, hay marcas especializadas en papel, que, a veces, superan, incluso, a los papeles originales. Eso sí, hay que tener en cuenta que el capricho de imprimir una foto en un papel tipo acuarela, por ejemplo, te hace comprar un paquete entero de ese tipo de papel, que es bastante más caro y que quizá ya no uses, el resto de hojas, hasta dentro de mucho tiempo. Es decir, que a veces esta variedad atrae el caos de tener que decidir entre muchas posibilidades, y hay que hacer pruebas y más pruebas, con la pérdida de tiempo y dinero que acarrea, por no hablar de los perfiles (de los que hablaremos un poco más adelante).
Como punto de partida, conviene usar los papeles del fabricante de la impresora, y, a partir de ahí, empezar a probar.
Y, desde luego, hay que saber que el papel que se utilice va a influir mucho en la duración y en la calidad de las copias, a favor o en contra, dependiendo del papel, ya que, además, hay papeles más adecuados para tintas de colorantes y otros mejores para tintas de pigmentos.

Actualmente, hay muchos fabricantes de papeles para impresoras, que ofrecen gran variedad y, en muchos casos, muy buena calidad.

Blanco y negro

Para aquellos aficionados a la fotografía en blanco y negro, hay buenas (y caras) noticias. Hay algunas impresoras interesantes que permiten, específicamente, imprimir en blanco y negro, con muy bueno resultados. De hecho, casi todas las impresoras incorporan la opción, en sus controladores, de imprimir en escala de grises, pero consiguen las tonalidades grises mezclando los colores de que disponen, y nunca consiguen un gris neutro, sino que tiende hacia el magenta, el cián o el amarillo. Para conseguir un blanco y negro de calidad, hay que usar una impresora que use tintas grises, además de las normales. Como ejemplo, la Epson Stylus Photo 2400 tiene esa posibilidad, con excelentes resultados, aunque no resulta nada barata.
Otro sistema es usar las tintas grises de terceros fabricantes, como Lyson, que son cartuchos que substituyen a los originales y que contienen varias tonalidades de gris, con lo que se consigue un blanco y negro de verdad.
Para imprimir en blanco y negro, sí vale la pena probar papeles texturizados de terceros fabricantes.

Tamaños de impresión

La mayoría de impresoras de bajo coste permite imprimir hasta tamaño A4. Si se quieren tamaños mayores, hay que gastar ya, como mínimo, los 400 € de la Epson 1280, o más, dependiendo del modelo. Por tanto, esta puede ser una limitación, en caso de querer copias de gran tamaño.

Perfiles

Aunque este es un tema que merece un artículo entero, en resumidas cuentas, diremos que los perfiles sirven para obtener un buen control del color. Conseguir que lo que vemos en la pantalla del ordenador se parezca, en el color, a lo que sale por la impresora, no es tarea fácil. Un perfil es un archivo que contiene información sobre el color, y que indica al programa que gestiona la impresión (usualmente, Photoshop, aunque hay otros -pocos- que permiten usar perfiles), cómo ha de combinar los colores de que dispone la impresora para obtener el resultado adecuado.
Y nos podemos preguntar: ¿y de dónde saco yo un perfil de esos?
De hecho, todas las impresoras los instalan automáticamente en el ordenador cuando instalamos los controladores, pero el problema es que suelen no ser muy precisos, porque cada impresora, aún siendo del mismo modelo, es diferente a otras. Por ello, hay que crear perfiles específicos.
Resulta que cada perfil hay que crearlo para cada combinación de tinta y papel. Es decir, si usas tres tipos de papeles, deberás crear tres perfiles. Es la única manera de conseguir una casi exactitud en el color. Lógicamente, todo esto es para usuarios exigentes, ya que, muchas personas darán por perfectamente válidos los resultados que obtienen sin saber ni siquiera qué es un perfil.
Para crear un perfil
hay que comprar un colorímetro, que es un aparato bastante caro y, que si no es bueno, te puede craer más problemas que soluciones. El proceso es sencillo: se imprime, usando el papel, la tinta y la configuración de impresora que deseemos, un patrón de colores (vamos, una tabla con las celdas de colorines), que te lo dan ya con el colorímetro. Luego se coge el colorímetro, que es una especie de escáner, y se pasa por encima de la impresión que acabamos de hacer. Con los datos registrados, el programa de crear perfiles, crea el perfil. Para aprender a usar estos perfil adecuadamente, recomendamos visitar www.fotopopular.com y entrar en el apartado "perfiles ICC".
Para todos aquellos que quieran ahorrarse el colorímetro, existen empresas que se dedican a crear perfiles. Ellos te envían por correo electrónico la imagen que contiene el patrón de colores. Lo imprimes siguiendo las instrucciones que te den y, tras dejar reposar la copia un día, se la mandas por correo ordinario, dentro de un sobre. Cuando les llega, la escanean con el colorímetro y te envían el perfil vía correo electrónico. Cada perfil puede costar entre 60 y 90 €, excepto en www.fotopopular.com, donde son mejores y más baratos.
Resumiendo: para sacar el máximo partido a la impresora, hay que tener perfiles personalizados para cada combinación de tinta y papel que usemos.

Consumibles compatibles

Hay quien compra una impresora pensando, directamente, en usar tintas y papeles no originales. Hay que tener precaución. Marcas de consumibles compatibles hay muchas, y todas prometen la misma calidad que las tintas y papeles originales. De hecho, hay marcas compatibles que funcionan bien, pero no hay que olvidar de que estamos hablando de imprimir fotografías, y que, posiblemente, estemos exigiendo una duración y una calidad concreta, que, quizá, los productos no originales, no puedan ofrecernos, aunque sí funcionen perfectamente para otro tipo de trabajos.
En cualquier caso, antes de seguir conviene recordar que el uso de tintas no originales puede acarrear la pérdida de la garantía de la impresora.
En diversas pruebas que hemos hecho, algunas tintas compatibles han sido desastrosas, y otras, han funcionado muy bien, pero todas ellas han mostrado una rápida degradación del color, demasiado rápida, incluso. Lo mismo pasa con los papeles.
De todas maneras, puede ser un recurso interesante para aquellos que quieran hacer copias en casa y no les preocupe demasiado el tema de la duración de las copias. Hay que pensar que, aunque el color obtenido no sea igual que con las tintas originales, eso se puede arreglar, muy posiblemente, con un perfil adecuado.
Sí hay que tener precaución con los posibles atascos de inyectores (ver el apartado de problemas con las impresoras).
Capítulo aparte, en el tema de tintas compatibles, merece la marca Lyson, que fabrica tintas de muy alta calidad y absolutamente fiables.

Prestaciones adicionales

Además de imprimir fotografías, muchas impresoras ofrecen otras posibilidades, tales como la impresión directa de discos, lectores de tarjetas, pantallas para ver las imágenes de las tarjetas insertadas, impresión autónoma (sin ordenador), etc. Algunas de esas cualidades hacen subir el precio de aparato y no las usamos nunca. Hay que pensárselo antes de comprar.

Problemas de las impresoras

El imprimir en casa puede dar muchas satisfacciones, pero, también, se puede convertir en un problema detrás de otro.
Respecto al color, confiar en solucionar los desajustes de color haciendo pequeños reajustes en el controlador de la impresora (me queda amarillenta, pues le doy un poco de cián, por ejemplo), es perder el tiempo. Se ahorrará mucho tiempo y dinero usando unos buenos perfiles para impresora.
Aparte de ello, está el problema más habitual: el atasco de inyectores: sea por haber tenido la impresora unos cuantos días parada o por usar tintas de poca calidad, cuando algún inyector se atasca, empiezan los problemas: colores raros, rayas en las impresiones...Normalmente, si se usa tinta original, se suele solucionar el problema limpiando los cabezales, pero tampoco es demasiado infrecuente el tener que hacer varias limpiezas, con el gasto de tinta que ello conlleva. Lo peor ocurre cuando dejas imprimiendo 80 fotografías y te vas, y, cuando vuelves, ves que, cuando iba por la 25, se ha atascado un inyector y te ha impreso un montón de fotografías inservibles. Por ello, imprimir se convierte en un trabajo, ya que no conviene dejar la máquina sola mucho rato.
También, hay que tener claro que conviene tener repuesto de todo en casa (tintas y papeles de los más usados). Si no, será fácil que un domingo, cuando tienes un rato para disfrutar de tu impresora, se te gasta algo y hay que esperar al lunes para comprarlo, con lo cual, una de las ventajas de las impresoras, la inmediatez, deja de existir.
Quien se decida a imprimir en casa, debe tener en cuenta que, en general, sale caro, sobre todo, porque es muy fácil dejarse llevar por la facilidad de imprimir y empezar a hacer copias y más copias que acabarán en una caja o en la papelera.
Volvemos a insistir en los problemas que dan la mayoría de las impresoras al imprimir en blanco y negro, así como el metamerismo (cambio de color de las fotografías dpendiendo del tipo de luz bajo el que se observen -en imágenes en blanco y negro-) o el bronzing
(extraños reflejos de las fotografías dependiendo del ángulo desde el que se observan (este defecto es propio de algunas tintas de pigmentos).


Costes de impresión

Después de todo lo dicho, calcular, a nivel general, los costes de impresión de una fotografía en impresora, es, casi, misión imposible. De salida, no todas las fotografías cuestan lo mismo, ya que unas gastan más tinta que otras, y, además, la tinta negra, que suele ser más cara, dura más si las fotografías son claras. Aparte de todo ello, el precio del papel es sumamente variable.
En cualquier caso, alguna aproximación sí podemos hacer. Vamos a hablar de costes de impresión a 10x15. Respecto al papel, Epson vende paquetes de 100 hojas que viene a salir a unos 10 cts. por hoja. Canon vende 20 hojas por 3,5 €, es decir, a 15 cts. Si compramos papel de tamaño A4 y lo cortamos en 4 partes (queda un tamaño similar al 10x15), nos sale, en Canon, a 14 cts. Todo ello es aproximado, dependiendo de la marca, del tipo de papel y de la tienda donde lo compremos.

Respecto a la tinta, en la Epson R300, nos salen las copias a 72 cts. por foto de 10x15 (sin contar el papel). En la Epson Stylus Photo 900, nos salen a 40 cts. La más barata de las impresoras que hemos probado es la Canon PIXMA 5000, que nos da un coste de 27 cts. La más cara la HP 7960, a 1,20 €. No obstante, estos cálculos son aproximados y pueden variar sustancialmente dependiendo de varios factores. Calcular el precio de copias de otros tamaños es fácil: en base a estos precios, calculamos el coste en tinta por cm cuadrado impreso, y se multiplica por el número de centímetros cuadrados que tiene la foto a imprimir.

Existen fabricantes (Epson, básicamente), que ofrecen paquetes de costo cerrado, con los de las impresoras Picture Matte, que incluyen tinta y papel para unas 130 fotos, y viene  a salir a unos 30 cts. por foto.

Las impresoras de gran formato, como la Epson 4800 (o mayores), ofrecen cartuchos de tinta de gran capacidad, con lo que los costes de impresión bajan mucho, pero las impresoras son tan caras que, consideramos que son accesibles sólo a profesionales, o bien a aficionados con mucha afición y mucho dinero (y mucho sitio).

Impresoras de sublimación

Aunque no sean tan populares, las impresoras de sublimación ofrecen otro tipo de posibilidades. Son impresoras que no utilizan tinta, sino unas cintas de papel que contienen colores cián, magenta y amarillo, y producen unas imáganes de tono contínuo y de una buena resistencia a la decoloración. La ventaja es que el coste de las fotografías se sabe de antemano, puesto que se vende un paquete que contiene todo lo necesario para hacer un determinado número de copias, y no sobra ni falta de nada.
Las impresoras de sublimación suelen imprimir a 10x15, ya que, si se quieren para tamaños mayores, los precios suben bastante. Igualmente, las copias hechas en impresoras domésticas no son especialmente baratas.
Una de las desventajas de las impresoras de sublimación es que son muy exigentes con la resolución de las imágenes, por lo que, por ejemplo, una imagen de 3 megapíxeles puede no quedar bien a 20x30, por ejemplo.

 

Laboratorios

Los laboratorios son la otra opción para obtener copias en papel. En principio, el proceso es sencillo: se copian las imágenes a un disco y se lleva al laboratorio, indicándoles el tamaño de las copias y el tipo de papel (brillo o semibrillo), en caso de que dispongan de más de un tipo. Incluso, en muchos laboratorios se les puede dejar la misma tarjeta de la cámara, aunque no nos parece una opción muy aconsejable, a no ser que la manipulen delante de nosotros y nos vayamos de la tienda con la tarjeta en el bolsillo.
En caso de querer copias de diferentes tamaños y/o tipos de papel, una buena opción es clasificarlas por carpetas dentro del disco, nombradas según el tamaño y tipo de papel. Y, si se quieren 5 copias de una imagen, poner 5 veces el archivo en la carpeta, para que el laboratorio sólo tenga que ocuparse de hacer una de cada.

En algunas tiendas (cada vez, más) tienen los kioscos digitales, una máquina donde pones tu disco o tarjeta y, en una pantalla, indicas el tamaño y la cantidad, y ya está. Suelen hacerlas rápidas (en una hora o menos), y suelen basarse en impresoras de sublimación.

La otra posibilidad es utilizar uno de los múltiples laboratorios en línea, que ofrecen, normalmente, sistemas fáciles para hacerles llegar las fotos vía ftp, correo electrónico o con una aplicación propia, y luego, te envían las copias por correo o mensajero.

Como en todo,  hay laboratorios mucho mejores que otros, de manera que no podemos hablar de "laboratorios" en general, ya que unos darán mucho mejor servicio que otros. Hay que valorar varios aspectos:

-Calidad
.- Para un fotógrafo exigente, es un requisito básico. Aunque parezca mentira, la misma imagen revelada en diferentes laboratorios puede ofrecer niveles muy diferentes de nitidez, variciones en el color, en el contraste, etc. Algunos laboratorios no realizan un correcto mantenimiento de sus máquinas, lo que repercute en la calidad. Incluso, una vez pueden quedar mucho mejor que otra.
-Precio
.- Es uno de los motivos que puede llevarnos a un laboratorio, en lugar de usar la impresora. Hay laboratorios muy baratos, pero eso puede incluir una rebaja considerable en el servicio y en la calidad. Si sólo se quiere un recuerdo de vacaciones, pueden servir, pero, si se quiere calidad, no hay que darle demasiada importancia a este factor.
-Perfiles
.- Al igual que con las impresoras, los laboratorios de calidad ofrecen los perfiles de impresión de sus máquinas, que es la única manera fiable para obtener un resultado controlable por el fotógrafo. La inmensa mayoría de los laboratorios no saben ni qué son los perfiles, y, otros, no los proporcionan. Este detalle dice mucho a favor de un laboratorio.
-Tipos de acabado.- Así como las impresoras disponen de una buena gama de papeles, en los laboratorios, el asunto suele ser más limitado. El papel brillante está en todos, y algunos, cada vez más, empiezan a usar el mal llamado papel mate, que, en realidad es perlado o semibrillante, que da una apariencia mucho más seria a las fotografías. Otros disponen de papeles texturizados, aunque la oferta suele ser limitada y, en papeles extraños, los precios mucho más altos y el servicio mucho más lento. A cambio, los laboratorios ofrecen, en ocasiones, impresión de camisetas, zapatillas, calendarios, postales, etc. Igualmente, se están poniendo de moda los fotolibros, maquetados, con un programa especial, por el propio fotógrafo, e impreso y encuadernado por el laboratorio.
-Atención al cliente.-Tema importante, especialmente, en caso de problemas. Algunos laboratorios se esmeran en que el cliente quede contento, le telefonean si tiene  dudas y le avisan cuando ya le han enviado las fotografías, e, incluso, la repiten si no han salido del agrado del cliente. Es lo que hay que buscar.
-Rapidez
.- Ya que el laboratorio va a ser más lento que la impresora, al menos interesa que no se demore más de lo necesario. Muchos laboratorios son rápidos y cumplen los plazos que ofrecen, pero no siempre es así.

Conviene probar varios laboratorios y valorar los resultados y el funcionamiento global. No hay que dejarse llevar por los precios muy baratos, y no creer que tu laboratorio es muy bueno si no has probado otros. Uno, se puede llevar sorpresas. Incluso, entre laboratorios de calidad, puede haber (y hay, con seguridad), diferencias. Una vez elegido un buen laboratorio, las ventajas que encontraremos, respecto a las impresoras, serán, casi seguro, un precio más bajo por copia, aunque las impresoras están ganando mucho terreno en ese sentido, y, sobre todo, el evitarse la manipulación y el trabajo de imprimir. Respecto al control del proceso de impresión, si el laboratorio proporciona los perfiles, no habrá problema en cuanto al resultado final.
Respecto a la duración de las copias, las fotos de laboratorio también están expuestas al ataque de la luz y del aire (especialmente, del ozono). Las fotos impresas en papel Fuji Crystal, que es el referente actual, vienen a durar unos 40 años expuestas a la luz, es decir, menos que muchas impresoras de tinta, pero, aún así, es un tiempo razonabalemente aceptable, y mucho más, si no está siempre expuesta a la luz.
Una ventaja que ofrecen los laboratorios es la posibilidad de revelar en grandes tamaños, superiores al A3, lo cual, para hacerlo en impresoras, hay que invertir mucho dinero.
Finalmente, un laboratorio, nos ofrece la posibilidad de tener nuestras imágenes impresas por másquinas de muchísima calidad y elevadísimo precio (al menos, en los laboratorios buenos), aunque todas las bondades de un laboratorio pueden quedar ensombrecidas por un mal funcionamiento del mismo (plazos de entrega imcumplidos, errores en el número de copias, huellas en las fotografías, baja calidad, etc.).

Respecto al blanco y negro, debido a que los laboratorio usan papel de color, el revelado de este tipo de imágenes suele incorporar algún tipo de dominante de color.

Creemos que,  en base a todo lo expuesto, se puede uno hacer una idea más o menos clara de las ventajas e inconvenientes de cada sistema. Eso sí, nuestra opinión es que, dependiendo de cada caso, podemos necesitar un sistema u otro, por lo que puede ser interesante disponer de una impresora, aunque sea sencilla, por si un día, nos apetece imprimir unas cuantas fotos y dispfrutar de ella en el momento.

Deajamos aquí una serie de enlaces de interés:

Enlaces sobre impresoras y consumibles:

www.epson.es
www.canon.es
www.hp..es
www.lyson.com
www.hahnemuehle.de
www.dpiproducts.com
www.ilford.com
www.tecco.de
www.tetenal.com

www.kodak.es
www.permajet.com

www.canson.fr/ES

Enlaces de laboratorios en línea:

www.24x30.com
www.revelado.com
www.revelalo.com
www.foticos.es
www.photocity.it
www.foto.com
www.revelaonline.com
www.hofmann.es
www.myphotofun.com
www.fotoprix.es
www.copiasxl.com (gran formato)

 

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